Síntomas de la enfermedad venosa

La enfermedad venosa puede presentarse con una variedad de síntomas, muchos de los cuales son dolorosos, incluso debilitantes.

Si comienza a experimentar síntomas significativos y persistentes como los mencionados aquí, es mejor buscar la evaluación y el tratamiento de un médico lo antes posible. Si no se trata, estas condiciones progresarán y empeorarán con el tiempo. El tratamiento temprano previene la progresión del dolor y el daño adicional a las piernas, así como otras complicaciones médicas.

Lea más sobre estos síntomas comunes de la enfermedad venosa:

  • Dolores y molestias en las piernas, incluyendo sensaciones de ardor y picazón
  • Calambres en las piernas, incluyendo calambres nocturnos
  • Piernas cansadas y pesadas
  • Cambios en la piel, que incluyen oscurecimiento, erupciones, piel seca con picazón.
  • Hinchazón/Linfedema
  • Úlceras
  • Venas varicosas o arañas vasculares
  • Piernas inquietas
  • Sangrado espontáneo
  • Celulitis recurrente
  • Pérdida de vello en los pies, tobillo, y/o pantorrillas
  • Dolor de varicocele

Opciones para el tratamiento de las venas

Dolores y molestias de las piernas

Incluyendo sensaciones de ardor y picazón.

En muchos pacientes el dolor en las piernas es causado por el reflujo venoso (insuficiencia). Con el tiempo, los pacientes a menudo experimentan la aparición gradual de dolor de una forma u otra.  Algunos describen el dolor en sus piernas como un dolor “sordo” o pulsátil. Otros describen un sensación de presión en la parte inferior de la pierna. Muchos experimentan calambres musculares, especialmente de noche.  Algunos describen su dolor en la pierna como pesadez.  Generalmente, el dolor en las piernas y los síntomas asociados son peores cuando un paciente permanece de pie por períodos prolongados. Muchas ocupaciones como la enseñanza, el área de salud, el sector minorista, y funcionarios judiciales/ policías, requieren mantenerse parados o de pie por períodos prolongados y esto puede empeorar los síntomas.  Estos síntomas generalmente empeoran al final del día y mejoran cuando el paciente puede elevar las piernas. Generalmente, estos síntomas empeoran con el clima cálido y mejoran en climas más fríos. El dolor en las piernas debido a la enfermedad de las venas empeora con la inactividad o cuando el paciente esta parado, y mejora al caminar o hacer ejercicio.

El dolor en las piernas también puede ser causado por otros problemas no relacionados con las venas.  Las enfermedades que afectan las arterias limitan la cantidad de sangre y oxigeno que pueden llegar a las piernas. El dolor en las piernas debido a una enfermedad arterial generalmente se produce con esfuerzo y se alivia rápidamente con reposo.  Al caminar, los pacientes pueden experimentar calambres musculares en las pantorrillas, muslos o las nalgas.

El dolor en las piernas también puede ser causado por trastornos de la espalda o nervios, no relacionados con la enfermedad venosa o arterial. El dolor también puede ser una señal de que una afección más seria podría estar presente, como coágulos de sangre.   Todas las enfermedades de las venas continuarán empeorando sin tratamiento.  La detección e intervención temprana pueden ayudarlo a evitar el desarrollo de problemas de salud más graves.

Calambres en las piernas

Incluyendo calambres nocturnos

Los calambres en las piernas comúnmente son causados por el reflujo venoso (insuficiencia venosa crónica).  Muchos pacientes experimentan tensión muscular o calambres dolorosos por la noche. La relación entre la insuficiencia venosa y los calambres en las piernas no es bien comprendida.  A veces es difícil comprender qué pacientes con calambres en las piernas responderán favorablemente al tratamiento de la enfermedad venosa.

Además de la enfermedad venosa, existen otras causas de los calambres en las piernas.  Los calambres musculares debido a la enfermedad venosa, generalmente empeoran por permanecer de pie por mucho tiempo o por la inactividad.  Comúnmente, los calambres nocturnos también se deben a la enfermedad de las venas. Los calambres de las pantorrillas que ocurren con el ejercicio, pueden deberse a una enfermedad arterial sin estar relacionados a la insuficiencia venosa.  Con la enfermedad arterial, los calambres, que ocurren con mayor frecuencia en las nalgas, las pantorrillas y los muslos, se producen después de caminar, hacer  ejercicio, o hacer algún esfuerzo, y se alivian rápidamente con el reposo.  Si los calambres en las piernas le causan molestias o lo mantienen despierto por la noche, un ultrasonido diagnóstico puede ayudar a determinar la causa.

Piernas cansadas y pesadas

Uno de los síntomas que comúnmente experimentan los pacientes con enfermedad de las venas es una sensación de cansancio y pesadez en las piernas.  Esta sensación puede estar acompañada o no de dolores y molestias. Sin embargo, esto no es causado solo por la necesidad de descansar. De hecho, la sensación de cansancio intenso a menudo se intensifica después de periodos de descanso o inactividad.  Si ese es el caso, los músculos cansados de las piernas no son el problema– la enfermedad de las venas puede ser la culpable. El culpable más probable en estas situaciones es la insuficiencia venosa, o la dilatación de las venas superficiales con válvulas incompetentes, que conduce a un flujo retrógrado de sangre venosa dependiente de la gravedad.

Si usted tiene estos síntomas, un examen médico realizado por uno de nuestros  médicos especialistas en venas puede ayudarle a determinar la verdadera causa.

Cambios en la piel

Incluyendo oscurecimiento, erupciones cutáneas y la piel seca con picazón

Los cambios significativos en la piel de la parte inferior de la pierna  pueden ser un signo de enfermedad venosa, más comúnmente insuficiencia venosa superficial y profunda (cuando las venas superficiales con válvulas rotas se dilatan, o la enfermedad oclusiva arterial (cuando las arterias estrechas interrumpen el flujo sanguíneo), aunque otras afecciones pueden tener la culpa.  Los cambios en la piel pueden incluir:

  • Oscurecimiento de la piel, típicamente a un color marrón-rojizo, marrón oscuro, o un rojizo parecido al óxido
  • Erupciones cutáneas que se manifiestan como pequeñas protuberancias que generalmente pican, alrededor de la pantorrilla inferior o el tobillo
  • Celulitis o infecciones similares de la piel
  • Placas duras y dolorosas, de color rojo oscuro o marrón (lipodermatoesclerosis) alrededor de la pantorrilla inferior y/o el tobillo
  • Úlceras venosas alrededor del tobillo interno o externo
  • Piel delgada, que se daña o rasga fácilmente
  • La pérdida del vello en la parte inferior de las piernas y los pies (también un signo de enfermedad arterial)
  • Estos cambios pueden ser acompañados de molestias y dolor y/o pesadez o cansancio en las piernas

Los cambios inflamatorios causados por la insuficiencia venosa crónica a menudo conducen a erupciones de la piel que causan picazón intensa y enrojecimiento.  Si la erupción se debe a la enfermedad venosa, generalmente se conoce como eczema venoso o dermatitis por estasis venosa.  Esto generalmente afecta la parte inferior de las piernas con parches de numerosas pequeñas protuberancias rojas que pueden fusionarse en erupciones rojas difusas que cubren la parte inferior de las piernas y los tobillos.  Las erupciones suelen causar mucha picazón y a menudo se diagnostica erróneamente como una infección de la piel llamada celulitis.

Con frecuencia, la  insuficiencia venosa crónica también conduce a un oscurecimiento de la piel llamado hiperpigmentación.  La inflamación crónica daña los pequeños vasos sanguíneos llamado capilares. Los líquidos y glóbulos rojos se escapan, causando hinchazón y decoloración de la piel, respectivamente. La sustancia en los glóbulos rojos que transporta oxigeno se llama hemoglobina–un pigmento a base de hierro.  Cuando los capilares con fugas permiten que los glóbulos rojos escapen hacia la piel y los tejidos subcutáneos, el pigmento a base de hierro se deposita en la piel, lo que provoca una decoloración de color marrón con tonos de color óxido, que comienza alrededor del tobillo y avanza hasta la parte inferior de la pierna en una distribución de polaina.

Los cambios de la piel más avanzados conducen a lipodermatoesclerosis, un engrosamiento de la piel, color rojo oscuro o marrón, que puede ser doloroso.  Esto generalmente se asocia con cicatrización y fibrosis de los tejidos subcutáneos subyacentes y hace que el tejido debajo de la pantorrilla se encoja y se endurezca. Los pacientes pueden notar un cambio de calibre en el diámetro de la parte inferior de las piernas y un estrechamiento de la parte inferior de las piernas desde las pantorrillas hasta los tobillos.

Los cambios en la piel causados por la insuficiencia venosa, a menudo se diagnostican erróneamente como un problema dermatológico.  Esto puede evitar que se descubra su verdadera causa lo que permite que la afección empeore progresivamente con el tiempo.  Si la enfermedad de las venas no se trata, el paciente corre el riesgo de desarrollar cambios en la piel que empeoran y conducen a una úlcera de estasis o una herida abierta en la piel.

Hinchazón de las piernas

Cuando las válvulas de las piernas comienzan a debilitarse o fallar, la sangre no puede ser expulsada adecuadamente de las piernas.  Cuando el líquido comienza a acumularse, la pierna puede empezar a hincharse. La inflamación debido a la acumulación de líquido en el cuerpo se llama edema.  La hinchazón puede estar acompañada de otros síntomas como dolor, calambres o una sensación de pesadez y cansancio intenso en las piernas.  Cualquier hinchazón en la parte inferior de las piernas debe considerarse anormal, y el paciente debe visitar a un médico de inmediato para diagnosticar y comenzar a tratar el problema subyacente. La hinchazón también puede ser un síntoma de otras afecciones no venosas como enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca, presión arterial alta, enfermedad hepática o enfermedad renal, por lo que es importante buscar atención médica de inmediato.

El linfedema es una forma de edema crónico o prolongado que ocurre cuando el sistema linfático del cuerpo no funciona correctamente.  No es lo mismo que el edema causado por la enfermedad venosa, aunque la enfermedad venosa puede progresar a un trastorno combinado venoso y linfático. El linfedema puede ser congénito, primario o secundario.  La causa del linfedema primario es desconocida, mientras que el linfedema secundario puede ser el resultado del cáncer, radioterapia previa, ciertas enfermedades tropicales, trauma o tratamiento quirúrgico. El linfedema requiere atención  médica lo antes posible.

Úlceras venosas

Las úlceras venosas generalmente se desarrollan alrededor del tobillo y pueden variar en tamaño desde muy pequeñas hasta varias pulgadas de diámetro. Aunque generalmente no son muy dolorosas, las úlceras venosas ocasionalmente pueden ser bastante dolorosas y pueden infectarse.

La enfermedad venosa crónica causa una reacción inflamatoria que conduce a la hinchazón  causada por la pérdida de líquido en los tejidos de la pierna inferior. Una decoloración marrón, con color óxido puede comenzar alrededor del tobillo.  Es crucial buscar atención médica inmediatamente para tratar las úlceras o las condiciones que conducen a una pre úlcera.

Venas varicosas o arañas vasculares visibles

Las venas varicosas se producen cuando las venas se estiran o agrandan con el tiempo, lo que causa que las válvulas no funcionen. Estas válvulas con fugas (válvulas permeables), hacen que la sangre se acumule y quede estancada en la vena, haciendo que la vena se estire con el tiempo. Una vena varicosa aparecerá hinchada y con forma de cuerda, sobresaliendo de la superficie de la piel. Se encuentran más comúnmente en los muslos o las pantorrillas. Las venas varicosas pueden ser del mismo color que la piel o pueden aparecer azules o rojas.

Las venas varicosas pueden hacer que las piernas se hinchen o sientan dolor, pesadez o cansancio. Una persona con venas varicosas también puede experimentar picazón ardor, entumecimiento u hormigueo. Las venas varicosas también causan calambres nocturnos en las piernas y síndrome de piernas inquietas.  En casos extremos, las venas varicosas pueden provocar cambios en la piel, erupciones cutáneas, hinchazón y úlceras o llagas abiertas en las piernas, si no se trata a tiempo. Algunos pacientes pueden experimentar coagulación de las venas varicosas, lo que puede ser bastante doloroso.

Las arañas vasculares son pequeñas venas dilatadas que son visibles en la superficie de la piel.  Las arañas vasculares normalmente no son dolorosas, pero algunos pacientes se quejan de ardoro picazón.  Cuando se ven numerosas arañas vasculares en la superficie de la piel, pueden ser un indicador de que hay insuficiencia venosa de venas más grandes debajo de la piel.

Piernas inquietas

Aproximadamente el 15 por ciento de los estadounidenses se ven afectados por el síndrome de piernas inquietas.  Cuando ocurre, los pacientes experimentan un impulso constante de mover las piernas debido a sensaciones incómodas. Generalmente, los síntomas aparecen al estar sentado o acostado, y tiende a ocurrir con mayor frecuencia por la noche.

El síndrome de piernas inquietas en la mayoría de los pacientes es el resultado de la enfermedad venosa.  Más del 90 por ciento de los pacientes con síndrome de piernas inquietas padecen de la insuficiencia venosa. Cuando las válvulas en las venas de las piernas se debilitan y no funcionan correctamente, la sangre fluye hacia atrás en las piernas, lo que conduce a la congestión venosa.  Además de causar molestias significativas en las piernas, la congestión venosa en las piernas presumiblemente desencadena un reflejo para mover las piernas para eliminar la sangre y el liquido de los músculos.

Los estudios han demostrado que el 80 al 85 por ciento de los pacientes tienen una resolución significativa o completa del síndrome de piernas inquietas después del tratamiento de la enfermedad venosa.  Si usted ha sido diagnosticado(a) con el síndrome de piernas inquietas, experimenta la necesidad frecuente de mover las piernas mientras descansa, y siente que esta afección está afectando negativamente su trabajo y su vida, contáctenos para programar una cita. Uno de nuestros médicos lo examinará, revisará su historial  médico, y le hará las recomendaciones de tratamiento adecuadas.

Sangrado espontáneo

El sangrado espontaneo de las venas superficiales de la pierna puede ocurrir debido a una enfermedad venosa no tratada.  El sangrado resulta de la alta presión en las venas superficiales debido a la insuficiencia venosa causada por el flujo de sangre hacia atrás (reflujo) en las venas de las piernas, bajo la fuerza de la gravedad.  Las venas y la piel se debilitan con el tiempo, y si el área afectada recibe incluso una lesión leve, la vena puede romperse y sangrar una cantidad considerable. Esto también puede suceder después de bañarse en agua tibia, lo que suaviza la piel y dilata las venas cercanas a la superficie de la piel.  Si un sangrado espontáneo ocurre desde una vena en la pierna, se deben tomar medidas inmediatas para detener el sangrado.

La enfermedad venosa progresará sin tratamiento, y el sangrado espontáneo es una señal de advertencia grave de problemas más profundos.  Si usted ha experimentado sangrado espontáneo contáctenos para programar una cita.

Celulitis recurrente (Infección de la piel)

La celulitis es una infección que afecta la piel, haciéndola roja, dolorosa, sensible y cálida al tacto.  La celulitis se trata con antibióticos para erradicar la infección. Los pacientes con enfermedad venosa crónica tienen piel dañada y frágil con niveles de oxígeno disminuidos, que pueden conducir a episodios repetidos de celulitis.

Muchos pacientes con enfermedad venosa crónica a menudo se diagnostican erróneamente con celulitis recurrente, cuando en realidad sufren de eczema venoso (dermatitis por estasis), una condición inflamatoria (no de infección) que provoca una erupción cutánea en la parte inferior de las piernas que generalmente produce mucha picazón. Si le han diagnosticado con celulitis recurrente crónica, y los antibióticos no parecen ayudar, puede estar sufriendo de eczema venoso (dermatitis por estasis) causado por la enfermedad venosa.

El tratamiento de la enfermedad venosa subyacente puede ayudar a prevenir las afecciones físicas que aumentan el riesgo de celulitis recurrente.  Si ha tenido una úlcera en la pierna o le han diagnosticado celulitis, programe una cita con nosotros.

El dolor del varicocele

Un varicocele es una vena agrandada en el escroto que puede causar dolor y disminuir la producción de esperma. Los varicoceles se desarrollan con el tiempo y con frecuencia no necesitan tratamiento.  Sin embargo, si experimenta síntomas, incluyendo el dolor que empeora con el esfuerzo físico o durante el transcurso del día, conozca las opciones del tratamiento no invasivo. Texas Endovascular se especializa en la embolización del varicocele.

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